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domingo, 16 de agosto de 2015

Tesape’a Fest I – Los Caidos y Beautiful Sundays en Asunción: El cansancio nunca nos venció

Después de meses intensos, tengo tiempo de sentarme a escribir sobre lo que más me gusta: mis amigos y la música.  Y en esta ocasión, ambas cosas se unieron. Luego del reci de los Beautiful Sundays acá en Diciembre, de alguna manera todos habíamos quedado con ganas de más. Pasó un mes y nos confirmaban la noticia que nos hizo estallar de alegría: “Preparate, que en Abril vamos a tocar de nuevo”. Recuerdo que me invadió una alegría tremenda. Pero pensamos con Hernán: Ya que se vienen, y si estiramos una banda amiga y hacen juntos el viaje?. Adivinen cual fue la primera banda que se nos pasó por la cabeza. Si, adivinaron: Los Caidos. Tras unas semanas de insistencia, también confirmaban la presencia. No quedaba nada más que armar todo y dejar listo para el gran día. Qué mejor ocasión que celebrarlo poniéndole el nombre del sello que de alguna manera reunía a todas las bandas que tocarían ese dia. Así nació el Tesape’a Fest. El reci quedaba de la siguiente manera: Desde Buenos Aires, Beautiful Sundays y Los Caidos. Desde Formosa, Argentina: Brigada King Kong. Y los locales: Estampida, Sarcoma de Kaposi y Falta Envido. La fecha: Sábado 4 de Abril de 2015. Antes harían una parada en una ciudad hermana: Posadas, Argentina.



El tour empezaba en Posadas, donde el Jueves alrededor de las 21 llegaba el primer móvil de los 3 que hacían la caravana: Los Beautiful Sundays iban llegando de a poco al hostel donde estábamos y nos entrelazábamos en abrazos y sonrisas interminables. Así llegaron todos, cenamos y fuimos a caminar en las playas a orillas del Paraná, claramente sin ganas de dormir. Había demasiado con qué ponerse al día. Ya muy de madrugada fuimos a nuestras camas a prepararnos para el reci del Viernes.
Al día siguiente, nos encontramos con una ciudad vacía por causa del Viernes Santo. Una larga caminata buscando cosas para cocinar el almuerzo bajo un sol tremendo, una comida riquísima en el hostel, el preparado de las ferias, una nueva caminata, helados, charlas y música fueron las actividades  hasta la noche, donde todos fuimos hasta el local del reci. Qué decir de ese concierto? Lo resumo en dos palabras: Orgullo y alegría. Orgullo de mis amigos Mariachi y Mariana, que se pusieron los pantalones en un lugar casi olvidado y lograron hacer de Posadas una parada obligatoria para muchas bandas de América y Europa. La gente no paró de bailar con todas las bandas, el local estaba lleno y todos volvimos con una sonrisota en la cara.





Al día siguiente, la caravana seguiría a Asunción antes del mediodía, pero con Rama, baterista de Los Caídos, nuestro recorrido empezaba temprano: A las 6 de la mañana ya estábamos en pie yendo a Encarnación a tomar el bus que nos traería a la capital. Tras un viaje loco, llegando justo a tiempo y cruzando la Aduana sin hacer papeleos, llegamos en medio de una tormenta a Asunción que estaba inundada. Llegamos a casa, que estaba lista gracias a Benito, Rebe, Juanjo y Roy, nos dispusimos  a cocinar una meriendacena para los chicos que estaban llegando. Tardaron demasiado, el GPS los había tirado para cualquier lado, la tormenta los había atajado, pero estábamos listos para hacer el show.


Fui a Gales a preparar todo, el local que nos recibió sin problemas cuatro días antes del Fest, ya que el anterior local nos había dicho que cerrarían esa fecha y que nuestra reserva de meses había quedado sin efecto. Fuera del local ya habían personas afuera una hora antes del show. Empezamos a armar todo con la ayuda de gente que había ido a ver a las bandas y se ofrecieron a dar una mano, como Oggy, Fer, Kaka y Rebe. Una vez que todo quedó montado, solo esperábamos a las bandas para arrancar.


La gente llegaba de a poco, un poco retrasados por el mal tiempo, pero por suerte la lluvia había parado y todo se disponía a ser una gran noche. El local estaba ya por la mitad cuando arrancó la primera banda: Falta Envido. Rápidos y con furia, empezaron a calentar los motores, empezaron los primeros pogos y aún quedaba demasiado. La siguiente banda destrozó todo lo que había. Volvían después de un buen tiempo de dejarnos huérfanos de powerviolence: Sarcoma de Kaposi. La gente se descontroló, pogueó, cantó, todo. Nos dejaron en claro quienes son los papis del sonido rápido acá, sonando como una maquinita. Entre banda y banda, sondaba la selección en vinilos de Born Mean y Maria Vertúa, que de alguna manera apaciguaban los ánimos para volver con todo después. Llegaba nuestro turno con Estampida. Los nervios nos jugaron una mala pasada en algunos tramos de algunos temas, pero la zafamos.


Empezaban las bandas que nos visitaban del otro lado de la frontera imaginaria: Brigada King Kong, quienes prácticamente ya son locales, nos atropellaban con un sonido rápido, corto, sin firuletes. Una cachetada tras otra. El pogo era el regalo que todos daban a estos cuatro pibes que dijeron sí desde un principio y se sumaron a compartir con nosotros esta fiesta. La gente ya estaba descontrolada, y fue ahí que empezaron los momentos con más adrenalina de la noche.


Subían primero Los Caídos. Había gente que los veían por acá tres años después. Había gente que los veían por primera vez. Empezaban con Desconozco, y lo hilaban con Rencores. Daban paso a sus clásicos Destruye tu escena, Vampiros, Dejaste el Hardcore por tu novia, Oveja, Japcore, Tramontina. La locura se había apoderado del más de centenar de personas en el local repleto. Los que estaban sentados tuvieron que despegar el culo del asiento y salir a hacer pogo. Siguieron con La farsa, Donde, Bruma, Basta ya! (que desastre se armó con esta!) y Cicatrices, donde se dieron un pequeño descanso. Quedaban aún varios temas, y retomaron la marcha con Tempestad, Día tras día (con invasión de escenario), Trapos, Multinacional, El Destierro, Resignarse y allí se vendría el momento más emotivo de la noche. Joaquín dedica el tema que estaba por venir a Gustavo Alfonso (con quien habían compartido en el primer tour un almuerzo abusivo), y a Jeimy, quién lastimosamente no puso ir. Empezaban los primeros acordes y a todos les sonaba familiar, hasta que empezó a cantar: “Son 200 muertos…”. TODO el local se descontroló, peleando por el micrófono y poder cantar una partecita. Ricciardi, que estuvo tranquilo todo el tiempo, se subió al escenario con el puño en alto a cantar todo el tema. Los Caidos estaban homenajeando a una de las primeras bandas de hardcore punk paraguayas: 200 Muertos. Luego de unos segundos para que todo vuelva a la normalidad, venían los dos últimos temas: Odio y el clásico Hablás, mentís decepcionás. Asi pasaban esos chicos a quienes se los esperó 3 años y esas ganas contenidas explotaron.



Ahora, cerraban los más hermosos. Cuatro meses antes habían abarrotado un local y se encargaron de crear un baile gigante. Esta vez, ya todos los esperaban para volver a repetirlo. Beautiful Sundays subían para tocar y alegrarnos el corazón. Empezaban el completísimo set que prepararon con You Can Do It, para armar el pogo y dibujar sonrisas en los rostros. Seguian con Camilo, Blue, I lost myself, Today hasta que llegó Wake Up y fue mi turno de ayudar a Hernan una vez más a cantar este tema (ya se hace costumbre). Seguían con Help Me, Desamor, Dreams, Someone, Maybe, Piscis (Shis se volvió a descontrolar en este tema), Con Vos, Friends, para dar paso a los tres covers que están en su último EP: Third Floor Fire Escape View de The Cat's Miaow, Birthday de los australianos Hard Ons, (el que más cantó fue Nachito, guitarrista de Los Caidos) y No Demuestra Interés, de NDI, con el que se armó un descontrol general. Los decibeles bajaban con About Me, para seguir con Better, el tema homenaje a Simone de Beauvoir que Enri agitó como loco. Despedida nos ponía medio tristongos, Tonight y Be My Guest hacian bailar a las chicas adelante. Ya sé fue fuertemente coreado por todos. Seguian con Same Story, I can’t, Rain, Faster, Wars y cerraban con Beautiful Sundays.



El cansancio nos había destruido por completo. Volvimos a Sajonia a que descansen quienes lo necesitaban y nos quedamos charlando con Pabli, Nachito y Hernán en el corredor sin poder dormir. Antes de que salga el sol, la caravana volvía a arrancar. Nos despediamos medio zombies, por suerte esta vez no fue tan triste.



Así pasaban dos bandas que son prácticamente locales a pesar de los kilómetros que nos separan. El legado que siguen dejando es inolvidable, y el lazo de amistad es cada vez más fuerte. Simplemente agradecerles toda esa humildad, predisposición, y sobre todo verdadero compromiso con lo que dicen, el de llevar la música y el mensaje sin intención de lucrar a todas partes.


CHAVO.

domingo, 28 de junio de 2015

Good Good Things: El pogo más intenso lo trajeron desde Francia.

Esto surgió sin dudar. Joaquín de Los Caídos y Hernán de Beautiful Sundays estaban dando una mano a estos chicos franceses que estaban armando su tour sudamericano, y querían que Asunción fuese una parada para ellos. Así fue, Asunción se sumó gustosa a la grilla de conciertos que darían por el continente. Desde el principio hubo cierto tipo de desconcierto con respecto a la banda que venía. Por más que buscáramos en Internet, no encontrábamos más que el bandcamp con sus discos lanzados (que sonaban increíble por cierto, muy muy ochentoso el sonido, recordándonos a Black Flag y otras bandas similares) y un blog donde posteaban sus flyers de recis. Nada más. Un par de videos en YouTube, nada de fotos, nada de fanpages, nada de info. La comunicación era por medio de mails, lo que nos llevó a suponer que no estaban tan amigados con las redes sociales.



El reci estaba marcado para el Jueves 12 de Marzo, un día no muy favorable para hacer eventos, pero de igual manera le metimos todas las pilas para que esto salga super. La llegada de los chicos estaba prevista para la tarde de ese mismo Jueves, como estaba trabajando, Benito y Roy fueron los encargados de ayudar a la banda a ir a buscarlos de su viaje desde Ciudad del Este, donde habían tocado un día antes, y traerlos hasta la casa en Sajonia. La casa estaba lista y llegaron muertos de calor. Ni bien se acomodaron, nos empezamos a conocer, hablando español, inglés y aprendiendo francés. Para pasar un poco más el calor, empezaron a probar los chupa chups (una especie de jugo artificial helado) con chipa, mientras esperábamos el almuerzo. El tereré aplacaba el calor y nos contaban cosas de la movida francesa, de su ciudad, de Europa en si, de su viaje por Brasil, entre otras cosas, mientras la tarde iba avanzando y llegaba la hora de ir a montar todo en Gales para el reci, ya que tenía que empezar temprano para que la gente se pueda retirar antes de las 22 a su casa sin quedarse sin ómnibus, como se había pensado para la comodidad de todos.



Mbopí había dado una mano enorme con los equipos y lo montamos rápido, ajustando el sonido al máximo. La gente estaba tan entusiasmada que llegó incluso antes que nosotros al local, donde ya se preparaban las ferias de materiales, parches, remeras y comida veggie. La banda encargada de romper el hielo e invitados sorpresa eran Realidad Encendida, trío punk que empezó a hacer ruido ante la atenta mirada de todos y los aplausos de aprobación. La Orquesta Juvenil Los Modernos hacia su segundo show con 5 temas que duraron 4 minutos en total, un set fugaz ante la mirada de gente que parecía no entender lo que pasaba pero que lo disfrutaba.  La noche caía y con ella subían los Luisonz a tocar, a esa altura, el local ya estaba lleno, sorprendiéndonos ante la respuesta del público. Luisonz hizo bailar a todos sin excepción, con un show loco que nos sacaba carcajadas entre tema y tema con los disparates de Fer. Llegaba el turno de Estampida, que volvíamos después de varios meses de inactividad debido al viaje de nuestro bajista. Habíamos decidido continuar y se unía Kevin a la familia en el bajo. Fue uno de los shows más lindos de la E, sentimos el cariño del público, y nunca vamos a olvidar esa noche.

Tras unos minutos de preparativos, estaban listos para sonar nuestros nuevos amigos franceses. Good Good Things estaba en el escenario, el trío europeo empezaba a dar acordes y pasó lo más sorprendente en años: El pogo más intenso que vi en todos estos años. Una banda prácticamente que habían conocido hace meses la mayoría de los que estábamos ahí, empezaban a tocar tema tras tema y absolutamente nadie se quedaba parado. Chicos y chicas se encontraron en un pogo intenso, sin dejar de agitar un solo tema, que sonaban sin parar, dejándonos a muchos sin aliento. Tras una veintena de temas, como indicaba su set list de madera, el show llegaba a su fin. Lo que más lamento de ese día es que en medio de la adrenalina, nos olvidamos de sacar fotos o filmar y dejar registrado el show de estos amigos.


Se encargaría de cerrar Anomalía, con la furia que caracteriza a esta banda de chicos y chicas con mucha rebeldía, sonido crudo y gritos ensordecedores. La fiesta había acabado, pero nadie quería ir a su casa. Afuera, los chicos de Good Good Things se pasaban compartiendo cervezas y charlas con mucha gente, principalmente dando clases rápidas de francés. Volvimos a Sajonia y nos quedamos despiertos hasta la madrugada. Al día siguiente era hora de partir a Posadas, y conocer un poco la ciudad, por lo que teníamos que arrancar antes de que salga el sol.





Por la mañana, todos estábamos arriba a las 7 de la mañana. El bus a Posadas salía a las 10, así que teníamos un par de horas para caminar por el centro. Recorrimos varios lugares mientras seguíamos comiendo chipa y tomando tereré. Luego de una extensa caminata, volvíamos con prisa a Sajonia para que tomen el bus que los dejaría en la terminal, donde los acompañó Benito.



El show de Good Good Things abrió claramente el camino para que otras bandas DIY europeas tengan en cuenta a Asunción en sus giras sudamericanas, pero por sobre todo, significó el hecho de hacer nuevos amigos de tan lejos, que no sabemos si los volveremos a ver por acá, o por allá, pero como diría Teco, baterista de Beautiful Sundays: “No encontraremos por los caminos del Hardcore Punk”.


CHAVO

viernes, 13 de febrero de 2015

Las bandas de hoy sí saben como nos sentimos: Beautiful Sundays en Asunción

Cuesta hacerse de tiempo para escribir unas páginas, pero cuando se da la oportunidad, se aprovecha. Y esto quedó postergado desde hace unos meses atrás, cuando tuvimos uno de los recis más geniales por estos lares. Ves cuando lees en las redes sociales a personas que quizás den una imagen de buena onda, de cariñoso, de independiente y después te das cuenta de que en la vida real no es así? Bueno, eso mismo nos pasó con los chicos de Beautiful Sundays. No dimos cuenta que no son la imagen que dan en las redes sociales, son mil veces mejores que eso. Podes hacer recis y que te caigan bandas increíbles musicalmente hablando pero que como personas no lleguen a hacer conexión con uno. Pero los Beautiful Sundays hicieron esa conexión con todos, con quienes ya conocían la banda y se cantaron de principio a fin, quienes de curiosos fueron y no se resistieron el entrar al pogo y bailar hasta no dar más.



La gira de los Domingos Hermosos empezó en la querida ciudad de Posadas el viernes 5 de Diciembre, una vez más gracias a Mariana y Mariachi de Pushplay discos, quienes son en grandísima parte responsables (junto a la ayuda incondicional de su pandilla) de que la selva misionera tenga una movida underground que no muere. Por las fotos y videos que vimos, fue un reci bien agitado y dejaron a todos enamorados a su paso. El sabado bien temprano, salían hacia Asunción y nosotros arrancábamos el día bien temprano, llenos de ansiedad. Había llegado el día que tanto esperamos, y con Benito nos dirigimos a la Terminal a espera a los chicos, uniendosenos Leche allá para ayudar en lo que fuese necesario. No habíamos conseguido un móvil para agilizar la movilidad de los chicos, pero hicimos lo que pudimos, con el corazón. Luego de estar varias horas esperando y preocupándonos ya, salimos a comer algo y al volver, los chicos ya estaban finalmente pisando Asunción. Inmediatamente fuimos a la parada a esperar un bus que nos lleve a Sajonia para descansar, bajar las cosas y prepararnos para el show de esa noche. Advirtiéndoles a los chicos que “en Paraguay podes hacerle la parada al bus en cualquier lugar y siempre va a frenar”, hicimos la parada a un colectivo de la Línea 31, que contra todo pronóstico y dejándome en ridículo, sorprendentemente frenó en la parada obligatoria, unos metros más abajo, lo que nos hizo correr. En el bus, hicimos conexión inmediata con los chicos, conversando sobre los temas más diversos. Íbamos llegando a Sajonia y ya nos sentíamos familia, entre risas y mucho sudor.



Llegamos a Sajonia donde hicimos una ronda de un refrescante tereré en medio del infierno de 45 grados. Los chicos, a empezar a recorrer la casa e ir al fondo, no se resistieron y atacaron a los mangos que estaban en el piso sin piedad. Ya casi al caer la tarde, llegaron unas cuantas pizzas para atajar el hambre. Fui el primero en adelantarme e ir al local del evento, el Centro Cultural Tierra Sin Mal, donde ya habían personas afuera. Los chicos llegarían una hora más tarde, montando la feria, empezando a interactuar con la gente que ya estaba ahí, esperando ya que arranquen las bandas.

La primera banda en romper el hielo fueron los NDTK. Con un set rápido, violento, era su segundo show, pero con una seguridad impresionante se pararon como debe ser. Luego de ellos, y con mucha más gente llegando, era el turno de los Falta Envido. Tiraron todo el seitán al asador esa noche y no fallaron. Dieron un show memorable, perfecto. Todo el mundo a esa altura, ya estaba acelerado. La tercera banda en crear ambiente era Kria Kuervos. Fue nuestro último show con integrantes completos, con un crustcore rápido en medio del griterío de Lore y Escobi. La cuarta banda en tocar eran los Luisonz. Se encargaron de bajar los decibeles con su rockandrollpsychorockabillysurfer, a esa altura, el local ya estaba repleto, con todos bailando. Corriendo, salí disparado a tratar de conseguir un ramo de flores que me había olvidado de conseguir antes para la banda que venía después: Los Beautiful Sundays. Bajando General Díaz con un ramo enorme de flores, me crucé con 5 conocidos más o menos y al llegar al reci, todos se dieron vuelta queriendo saber lo mismo: A quién llevaba yo un ramo de flores. A la banda, obviamente, a quién más?



Luego de unos minutos de preparativos, rompían el silencio con Dreams. El pogo no se hizo esperar, y la felicidad inundó el repleto centro cultural. Siguieron con Be my guest, Today (con el coro unánime de todos los presentes) y Wake Up que ayudé a cantar a Hernán, terminando ambos tirados en el piso. Bajaban las revoluciones con I lost myself, seguían con Camilo y Help me, a esa altura, todos estaban con unas sonrisas en la cara, rendidos ante el carisma de estos 5 chicos. Siguieron con Better, Blue Hard Ons, Simone y la hermosa Friends, que todos cantaron a viva voz. Rain seguiría después, Piscis desató la euforia de nuevo y sabíamos que el set llegaba a su final. Despedida sonaba, luego About me y Con Vos, dando paso a las tres ultimas canciones: Desamor, Faster y Wars. El público pedia a los gritos un tema más, al cual los chicos accedieron haciendonos bailar una vez más, prometiendo volver muy pronto. 


Los Beautiful Sundays nos dieron una lección de humildad, carisma y mucho DIY como no veíamos hace tiempo. Cansados, volvimos a Sajonia a pasar las últimas horas antes de que partan a Ciudad del Este, donde tenían el último show de la gira. Muchas personas estuvieron involucradas en este reci, ellos saben quienes son, a los que no queda nada más que agradecer, en especial a Mbopi por prestarse a darnos una mano con el sonido que estuvo acorde al evento.


No se queden nostálgicos leyendo esto, que el 4 de Abril, estos chicos, junto a los queridísimos amigos de Los Caidos, vuelven a Asunción para el Tesape’a Fest I, junto a Brigada King Kong desde Formosa, Estampida, Falta Envido y Sarcoma de Kaposi. Nos vemos en el agite!

martes, 5 de agosto de 2014

Un reencuentro con emociones que no terminan: Cadena Perpetua en Paraguay

Noche calurosa, noche estrellada, noche perfecta. Oscurecía en Asunción el pasado sábado 2 de Agosto y como muchos, subía al bondi para ir al recital de una de las bandas que más marcaron mi adolescencia, a reencontrarme con viejos y nuevos temas que aceleran el corazón, te hacen cerrar fuerte los puños y cantar sin parar; a reencontrarme con viejos amigos a quienes veo sólo en este tipo de ocasiones, a reencontrarme conmigo mismo, a no olvidar mis raíces.

Llegando al local del evento el panorama pintaba bien: Mucha gente esperando a que los portones se abran, grandes rondas de amigos, ferias. Linda fue la sorpresa de encontrar a los amigos de Formosa y Clorinda que venían a agitar también con Cadena Perpetua. Al entrar al local, me sorprendí con la infraestructura ya armada: Luces, amplificadores potentes, todo increíble. El bajón: Vallas frente al escenario. Aunque es cierto, hay que tener en cuenta que en los recis grandes nunca faltan los desubicados.

Los portones se abrían y la primera banda en asaltar el escenario eran los Mojones: La banda que lleva el legado ramonero siempre alto no defraudó, temas propios y algunos covers bien hechos, la presencia escénica siempre respetable. Con un set de 15 temas, empezaban a calentar los motores de aquellos que ya entraban al local, a esa altura, casi por la mitad de su capacidad. Sudados y contentos, los Mojones cumplían una vez más con creces para dar paso a la siguiente banda telonera: Piter Punk. Gabo y los muchachos una vez más dejaron todo de en un show bien cargado, con temas coreados  por todos, los primeros pogos aparecían y dejaban en claro que la trayectoria tiene su peso: el cariño y el respeto del público. Debo destacar que es un gustazo ver a Mamber tocar. Un show aparte, inyectando energía. Los Piter dejaban extasiados a todos, el local se llenaba de a poco; y entró la última banda telonera, los responsables de esta hermosa fiesta: Mente Salvaje. Hice un flashback, éramos tan pibes allá por el 2010 cuando tocábamos todos juntos, y ahora, se nota a leguas la madurez de la banda. Sonido sólido del trío, hicieron al público moverse y corear los temas, una gran fiesta.





El silencio se apoderó del local, el público quería el plato principal y los preparativos duraron unos minutos. La espera no fue larga y tres figuras se apoderaban del escenario: Cadena Perpetua estaba frente a nosotros. Sin más preámbulo, empezaron a disparar con Malas Costumbres. El pogo se apoderó de todo el local, la gente, como despertando de repente, empezaban a corear a los gritos el clásico de la banda. Delincuentes era el segundo tema, seguido de Que Mundo, ambos del disco Plaga. Culpables sonaba y los decibeles bajaban pero el pogo no paró jamás, la gente estaba excitada y no dejaban de saltar. Dispara era el quinto tema y primero de su álbum Largas Noches. Con los primeros acordes del bajo sabíamos lo que venia: Música intensa, corta, y los primeros intrépidos volaban por los aires. Vivirías, del mismo álbum, llegaba después, el público se tranquilizaba un poco para tomar aire, aunque sin dejar de cantar de principio a fin. Con Panorama, el pogo intenso volvía, seguido de Cómo Poder y Ángel del Pasado, clasicazo de su disco Buscando Salidas de 1997, fue uno de los temas más coreados. Con De Más, los músicos se tomaban un pequeño respiro y aprovechaban el receso para interactuar con el público. La humildad de éstos tres monstruos es inmensa, me lo demostraron hace 5 años atrás cuando tuve la oportunidad de estar con ellos y ver el show desde el escenario. Creo que es lo que los hace más grandes aún: No perdieron jamás el alma de pibes de barrio a quienes les gusta tocar para divertirse y dar un mensajes y no ser rockstars intratables.



Volvían a atacar con Algo Personal, las sonrisas se apoderaban una vez más de los rostros de pibes de todas las edades que agitaban sin descanso. Te Quiero Mal seguía el set, las chicas se soltaban y se montaban sobre las espaldas de chicos llegando hasta frente al escenario en andas. In The Crowd era el siguiente tema, e inmediatamente después sonaba Buscando Salidas, otro clásico para el delirio del público que sin poder tomar aire, se encontró con otro tema  distinguido de la banda: Fiel Soledad. La noche que de por sí estaba calurosa, dentro del local se volvía un horno. El decimosexto tema sería Los Miserables, otro tema de su disco Demasiada Intimidad. Juventud Suicida seguía en la lista, luego del cual nos deleitaban con Por Qué?, un tema bastante conocido por todos. Relaciones Peligrosas, más conocida como Clonazepam, del disco Plaga, sonaba a continuación.



Tras otro breve descanso, la artillería pesada sonaba: Por que parar? Y Desde el Infierno desataban un agite épico, seguidos inmediatamente de La Reacción y No mires al cielo dejaban sin aliento a toda la concurrencia que no se cansaba, que quería que no acabara nunca. Si me ves y Sobrevivir seguirían, hasta que llegaron los dos últimos temas: I wanna destroy you, recordándome a los inmortales Circle Jerks y el cual tuvo que parar debido a dos desubicados que se agarraron a los golpes. Luego de separados y sin dejarnos por el tema por la mitad, continuaron como si nada los hubiese detenido, una calidad bárbara de los músicos. Sigo acá, era el último tema. Nadie querían que dejen de tocar, pero sin darnos cuenta, 28 temas habían sonado ya. Vala, en medio de la muchedumbre, invitaba por el micrófono a todos aquellos que quisieran pasar a saludar y compartir un momento con los chicos de la banda serían bienvenidos, gesto muy aplaudido por el público y que dejaba en claro la grandeza de estos tres argentinos que dejaron todo de sí.



Tuvimos que esperar 5 años para poder volver a verlos. Ahora sólo espero que sean 5 meses. Todos quedamos con ganas de escuchar muchos más temas, que demuestran que una banda con 24 años de trayectoria no puede resumir en dos horas toda su rica historia. La gente se portó, ningún incidente fuera del local, muy poca gente quedó en la vereda y el sonido estuvo impecable. Vale la pena además, recordar a quienes hacen un trabajo enorme en Cadena Perpetua sin estar tocando: Tato, el responsable de que todo esté a punto en el escenario; y Murdok, siempre atrás, con la feria DIY, costumbre que ojalá nunca se pierda. Me siento orgulloso de que un grupo de chicos basados en la autogestión puedan montar shows tan buenos como éste, y que no estemos dependiendo de unos empresarios con hambre de dinero para poder divertirnos. Que esta construcción sea constante y enriquecedora, y por sobre todo, que siempre dependa de nosotros. Hasta la próxima, Cadena Perpetua! Asunción los espera, siempre.


Fotos por: Sergio BL y Chavo.

sábado, 15 de marzo de 2014

Dos Minutos en Kilkenny: Cuando las vallas están de más

Fue todo muy sorpresivo. Sorpresivo que ya me había resignado a no ver a Dosmi esta vuelta en Asunción, hasta que los rumores se hacían cada vez más fuertes en el trascurso de la mañana/tarde del domingo 9 de Marzo, un dia después de su abarrotado e incidentado show en Kop Town (tal como lo habían predecido los propios fans de la banda en la página del evento en Facebook) que había terminado antes de tempo, por culpa de los inadaptados de siempre; tal como pasó con el recital de Katarro Vandáliko, unos días atrás.
Ese sábado muchos no pudimos ir por varias razones, entonces, el domingo era el día. Y no me sorprende para nada este tipo de anuncios por parte de Kilkenny, que en estos dos años, no me dió más que buenas noticias y shows inolvidables cargados de alegría y emoción, lejos del hardcore, fueron responsables de traer a Virus, Camouflage, Gogol Bordello (GRATIS!), Peter Hook, bandas o personas a las que admiro muchísimo. Volviendo al tema: En la página de Kilkenny anunciaban el show por la tarde: Dos Minutos com un show extra en Asunción. Sin pensarlo dos veces, tiré las planillas del laburo y salí de casa rumbo al local.

Rodeado de amigos, llegábamos al local, ya por esas alturas lleno, y encontramos a los chicos de la banda sentados en una de las mesas como cualquiera de nosotros, intercambiando con la mejor onda palabras y sacándose fotos con todos aquellos que se les acercaran. Un gesto que mantienen en más de 20 años de carrera; saben de donde vienen y no olvidan algo muy importante: LA HUMILDAD; humildad que tanta falta le hace a pseudo ídolos de la “escena” punk de estos lares. Cerca de la medianoche, y ante el agite de los que estábamos allí, los 5 chicos subían al palco para el delirio de todos, que a esas altuas apartaban las sillas y mesas que el bar habia colocado por delante (grave error, el Punk es baile, no un espectáculo de Ópera) y empezaban con todo.



De todos los shows de Dos Minutos a los que asistí, éste fué el mas “íntimo”, por llamarlo de alguna manera: No habían vallas, no había setlist: Tocaban lo que el público pedia, hacían poguear sin parar a todos. Empezaban con la arrolladora “Barricada”, hardcore simple, sencillo, rápido. Todos sus clásicos iban pasando uno tras otro: Amor Suicida, Lejos Estoy, Ya no sos igual, Piñas van, piñas vienen, Canción de Amor, Vago, entre muchos otros, Mosca pasando el micrófono a los que estábamos adelante en clara señal de no tener una pizca de rockstar.




Cerca de la 1 de la madrugada, el show terminaba; y algunos saliamos del local con mucha alegria y empapados de sudor, otros, en medio de empujones, amenazas y golpes, sí: Los famosos “Sanjo” no faltaron al show. Los ex alumnos del San José, que suelen aparecer en este tipo de recis y que no tienen nada mejor que hacer que matarse en um gimnasio, pichicatearse y buscar peleas en medio de su dialecto cheto.

El lunes me levantaba apenas para ir a laburar, con una ronquera extrema y cantando bajito “Por eso odio laburar, pero tengo que ir igual”. Sí, el tema de la banda que habíamos visto la noche anterior; y no podia evitar el brote de uma sonrisa en mi rostro, esa sonrisa que la gente “normal” nunca va a entender.

Chavo.
Fotos por: Dani y Gris

sábado, 11 de enero de 2014

Gerk en Asunción: Cuando una gira larga no sacan las ganas de divertirse y divertir.

Se anunciaba desde hace unos meses atrás la presencia de la banda mendocina de hardcore crust Gerk como parte de su extensa gira sudamericana, e inmediatamente después de su gira europea, por estos lares. Muchos de nosotros habíamos conocido a esta ruidosa banda gracias al Split que habían sacado con la banda venezolana Doña Maldad, y desde ahí empezamos a rebuscarnos más sobre lo que estos chicos habían grabado. Letras interesantes gritadas con un fondo musical ruidoso pero a la vez armónico.



La primera parada en Paraguay fue en Ciudad del Este, donde recibieron al nuevo año e hicieron un show el día viernes 3 de Enero, junto a los chicos de Moloko. Según nos comentaban, una fecha muy divertida para todxs. Llegaban a Asunción el sábado por la tarde, ni bien llegaron se acomodaron en la Biblioteca Aracuyu en Sajonia, para tomarse un descanso para recargar pilas para el show de la noche. Después de escuchar un par de vinilos y asearnos, partimos rumbo a Nanawa, donde Lore y Juan estaban preparando todo; obviamente pagando al chofer del ómnibus sólo 2000 guaranies en señal de protesta por la suba del pasaje.
Al llegar al local ya estaban como 60 personas afuera, preparando el ambiente. Sorprendía la presencia de algunos crusties que nunca antes habíamos visto en la puerta del bar.

El show empezó con los esteños de Vecindad Autopsia, una de las mejores bandas y con más trayectoria de la movida. Con un set recortado pero nunca aburrido, hicieron posible los primeros pogos con sus temas que son más que conocidos por todos, incluso sorprendiendo con una versión de Sailin’ On de Bad Brains. Una vez que los chicos de Vecindad dejaron de tocar, la gente ya estaba a mil y sólo quería pogo. La encargada de mantener esto fue Mente Salvaje. El trío de punk no defraudó, y con sus temas sólidos y con letras bien logradas hicieron mover de nuevo a la gente con sus temas, que gracias a la difusión por parte de chicos de la propia banda; son ya muy coreados. Después de la buena dosis de punk rock, volvía la velocidad con Estampida. En nuestro segundo concierto tocamos con mucha mas seguridad, aunque defraudamos al público ya que esta vez no hubo chupachups. Luego de un set de 9 temas propios casi todos de menos de 2 minutos de duración, y del cariño y el mosh de los que estaban ahí, dábamos paso a la siguiente banda, de la cual era su ultima presentación: Sindrome Pre-Menstrual. La banda que dio que hablar mas de una vez, ya sea por el nombre, las letras de las canciones o incluso la imagen de ellxs en sus presentaciones, llegaba a su fin, y dejaban todo de sí, además de presentar su disco: Sexual, que a pesar de la disolución de la banda, va a ser un buen registro para la posteridad. Sonaron muy muy bien, impecable show, aunque no dio tiempo para nostalgias y se desataba el baile de todxs. Nadie estaba cansado, por lo visto, porque con la banda que vino después se armo un agite épico: Repudio. Los sanlorenzanos dieron un show como el que nos tienen acostumbrados: lleno de buena música, surgida de una mezcla entre el punk, el hardcore, el hip hop, entre otras cosas; una constante interacción con la gente, ocurrencias de parte de los músicos, y esta vez, más que nunca, constantes gritos contra la suba del pasaje que hacían delirar al público. La última banda local entraba: Kria Kuervos, tocando todos sus temas con un rápido crust; entre los ensordecedores gritos de Lore escupiendo letras sobre política, lucha social y criticas a el mundo artificial de hoy.

Luego de todo el preámbulo, por fin era el turno de los mendocinos (aunque algunos los confundían con chilenos). Gerk, si bien no estaba completo e hizo un cambio de instrumentos entre los integrantes ya que su baterista tuvo que regresar debido a unos inconvenientes, empezaba un movido show. El público se mostró un poco tímido en el primer tema, pero a partir del segundo ya no pararon de agitar. Los temas rápidos se iban sucediendo, inclusive algunas tocadas a pedido del publico, y un ambiente de mucha buena onda entre los visitantes y los que estábamos allí. Entre tema y tema iban hablando sobre la importancia del DIY, su gira autogestionada por Europa y Sudamerica, los años de batalla con la banda, inclusive adhiriéndose a la lucha contra la suba del pasaje acá en Paraguay, lo que les valió largos aplausos y gritos. El mosh fue de tal intensidad que el los músicos iban por los aires, y en un cierto momento veíamos a Fer, el cantante, ya trepado en el primer piso del local, desde donde se tiró sobre aquellxs que lo esperábamos abajo para desatar el delirio de todxs.





Así pasaba una noche más con visitas internacionales, el primer recital hardcore del año ya daba grandes esperanzas sobre este 2014, donde se prometen por lo menos 4 visitas de bandas de afuera para los próximos 2 meses, que sólo van a ser posibles con tu apoyo.


Chavo

miércoles, 1 de enero de 2014

Estampida Show Debut: Cuando 70 personas son más gigantes que el Jockey Club repleto

Las ganas de debutar con este nuevo proyecto nos había cegado un poco en cuanto a la realidad; no nos dimos cuenta que en esa misma fecha habían muchísimos eventos más, pero ya todo estaba listo, así que no retrocedimos. Durante dos meses nos habíamos preparado para ese día y al fin había llegado.
A las 21, hora fijada para la apertura del local, ya había un par de personas. Era buena señal. Al correr del tiempo, iban llegando los amigos y se generaba un clima que nos recordaba a unos años atrás cuando seguíamos a La Revancha del Caído donde tocaban. Risas, bromas, y abundante tereré debido al calor sofocante (y cerveza, para quienes beben) creaban la atmosfera apropiada de lo que el hardcore significa realmente: Amistad a pesar de las diferencias.



Los EPs se iban agotando a medida que llegaba la gente,  y a las 23:00 abría Krasso Error. Dos chicas, dos chicos, y mucha actitud. Muchos veían por primera vez a esta banda que sale totalmente de cualquier casilla en que se la quiera meter. Con algunos temas tirando al surf, psychobilly,  algún que otro punk bien cuadrado y un hardcore furioso hacen parte de las variaciones de sonido que podés encontrar durante su show. Se nota que los ensayos van dando sus frutos, la banda se vé mucho más sólida desde la última vez que los ví, mucho más distendidos y por sobre todo, divirtiéndose; que al fin y al cabo debería ser el objetivo de toda banda.




Luego del show de los Krasso E, entraban en acción los chicos de La Revancha del Caído. Después de un buen tiempo de abandonarnos y dejarnos con las ganas de verlos, volvían a las andanzas. Esta vez, con un integrante más, otra guitarra se sumaba para dar un mejor sonido del que ya tenían. El show de ellos no defraudó: siguen con la misma energía de siempre, con mucha interacción, saltos, sudor, gritos, y por sobre todo, fieles a sus ideas y sin miedo a decirlas. Los primeros bailes de la gente empezaban, a ésta altura ya era toda una fiesta. Dejaron en claro que siguen siendo de lo mejor que tenemos en cuanto a hardcore por estos lares, sin embargo; seguimos esperando el tan ansiado disco de ellos.




Sin descanso, nos tocaba el turno a nosotros, Estampida. Nueve temas propios tocados en un set de 15 minutos, que parecieron 15 horas. El pogo no paró nunca, la gente se comportó increíblemente con nosotros, y hace tiempo no nos divertíamos así. Al cabo del sexto tema era hora de recompensar a todos aquellos que nos hicieron el aguante: Salían de la conservadora chupachups para todos. Fue el momento del éxtasis y ya nadie reparó en divertirse. Al grito de “chupachup, chupachup” cerrábamos con los tres últimos temas que teníamos. Si bien hubo errores en algunos temas, que quedan por pulir; el show fue todo un éxito. Nunca, en todas las bandas que estuve, en un debut armaron  pogo con temas que no conocían. Luego de mucho chupachup, sudor, saltos y papel picado, terminaba el concierto. La gente en la vereda se quedaba a compartir lo que quedaba de la noche; y sólo puedo concluir esto: En un reci no se necesitan muchas personas que se queden mirando. Se necesitan sólo las personas justas y necesarias para hacer una fiesta inolvidable.






El full set lo podés ver acá:


Chavo.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Expulsados en Paraguay: Volver a la adolescencia fue bueno.

Se había generado mucha expectativa en relación a este reci. Se difundió por todos los medios posibles, y cuando unas semanas antes preocupaba a los organizadores la poca cantidad de entradas anticipadas vendidas hasta ese momento; y el hecho de tener que cubrir un par de gastos imprevistamente, en la semana del evento, las anticipadas ya estaban agotadas. Por primera vez, los punks no se estaban durmiendo para después quejarse, como siempre a última hora frente a las boleterías por el precio de las entradas.
Llegaba la noche del sábado y llegábamos a Kop Town cerca de las 21:00, con una gran cantidad de gente ya esperando enfrente. Las camperas de cuero y los jeans ajustados se iban multiplicando a pesar del calor tremendo. Hasta apareció un chico con una cresta, cosa que hace tiempo no veía, y que me hizo recordar a mi mismo hace unos 7 años atrás, cuando andaba por la vida con 5 spikes.

Alrededor de las 22:00 empezaba el ruido. Vecindad Autopsia calentaba los motores con u baterista distinto, pero que estuvo acorde a la banda. Rapidez y letras que varían desde el humor, lo sarcástico, la critica social; mezclando el español con el guaraní. Lastimosamente la gente aun no iba entrando, por lo tanto, el pogo fue algo frio aun. Sin embargo, la energía en el escenario nunca decayó. Alguna que otra alusión al Straight Edge, al Longboard y los raudales, y sorprendían con una versión magistral de Surfin’ USA de los míticos Beach Boys.



Después de los esteños; el escenario recibía a la banda que hizo renacer (o por lo menos, mantuvo viva la llama) el punk ramone en Paraguay: Mojones. Tocando cada vez mejor a medida que pasa el tiempo, y con un repertorio con casi totalidad de temas propios que son coreadas ya por la gente, no hay duda que están consolidados como referentes del punk flequilludo no solo a nivel local, sino internacional.



El ambiente ya estaba caliente. El local a estas alturas, ya estaba casi lleno. Peter Punk era la última banda telonera en subir. Y fue acá que supe que no sería una noche como otras. Iba a ser especial. Ya era especial.  Con el primer tema de la ya veterana banda, un tremendo pogo (de verdad, inesperado para mí) se desató, y nunca decayó, manteniéndose hasta el último tema. Y es que para que suceda eso la banda no fue la única culpable. No. Veia a mucha, muchísima gente de la “vieja camada” esa noche, que estaba con ganas de divertirse, de poguear, de gritar; y que sin duda hizo que ese agite sea posible. Los chicos de Peter Punk dieron un show largo (pero jamás aburrido) e impecable. Y es que ya los años de estar tocando y que la formación sea sólida favorece bastante a que el resultado sea como una maquinita sonando: Todo bien encajado. Y así quedábamos esperando el plato principal: Expulsados.



La locura general se había desatado. Yo (así como veía en muchas otras personas) ya tenía una gran sonrisa pintada en la cara. Y era la única reacción que por inercia podías tener estando ahí adentro. Ver a muchísima gente que hace años no veías, ver un pogo como el que hace tiempo no tenias frente a vos, todo era muy emotivo. Luego de varios minutos preparando el escenario para la banda que nos visitaba, finalmente salían los argentinos para el desatar la furia.

Si, Expulsados, luego de varios años, estaban de nuevo en Paraguay. Y pareciera ser que las ganas contenidas de ver a la banda durante ese largo tiempo exploto. Y fue uno de los agites más lindos que vi en mi vida, sin nada que envidiar a recis de otros países. Y cada bomba de dos minutos de duración explotaba después de un balbuceado Guan Chu Tri For del bajista. Con un repertorio amplio, bien desmenuzado de toda la discografía, Expulsados hacia una fiesta enorme. Y lo que más llamaba la atención eran las cosas “tomadas prestadas” del hardcore: Stage Divings, gente nadando sobre la cabeza de otros, y algún que otro headwalk accidental. La banda se bajaba y la gente quería más. No íbamos a darnos por vencido. Y tras unos minutos, subían para el encore. Clásicos sonaban y el pogo seguía. Un Sebastián muy permisivo con respecto a algunas personas que subían y ya no bajaban del escenario, supo crear ese feeling con el público. Pero como ninguna fiesta es eterna, el reci llegaba a su fin.






Y salí satisfecho no solo por el hecho de acabar de ver un tremendo show, sino por el hecho de saber que chicos como vos y yo que trabajan, estudian, y la pasan arañando cada mes;  esos chicos son capaces desde hace un tiempo de armar conciertos con bandas internacionales y con una calidad impecable. Amigos que hacen hasta lo imposible, priorizan gastos y se privan de muchas cosas por cumplir sus sueños: Traer a aquellas bandas a quienes admiran y quieren compartir con nosotros ese sentimiento. Porque teniendo productoras que siguen lucrando con la música, y marcas que acosan con sponsoreos a cambio de figurar en los eventos, hay también gente que cree en la autogestión y en la independencia musical. Y es por esa gente que hay que agradecer, y sobre todo, apoyar. Ya que traer una banda de afuera no es cosa ni fácil ni gratis, y el día en que eso se entienda, quizás; se deje de especular acerca del precio de una entrada. Ese 14 de diciembre muy difícilmente se va a borrar de la memoria de muchos, el punk ramone está vivo; pero sería aún más lindo si estuviese vivo y con la misma convocatoria cada vez que hayan recis de bandas locales.

*todas las fotos de este articulo fueron tomadas por Steven Baez (https://www.facebook.com/steven.baez.5)